lunes, 29 de agosto de 2016

¿RECONOCEMOS NUESTROS ERRORES?


La vida tiene muchas vueltas, y cada uno de nosotros, como caminantes, como viajantes de esta vida, transitamos los caminos de esta vida y en algunas ocasiones tomamos la vuelta, la curva, el camino equivocado.

Lamentablemente esos errores traen consecuencias que muchas veces nos perjudican no solo a nosotros mismos sino también a los demás.

Muchas veces una mala decisión respecto a un trabajo, un negocio o una compra, por ejemplo, trae perjuicios económicos, que afectan a nuestro entorno.

Otras veces nos equivocamos en realizar una determinada actividad y/o trabajo y esto puede afectar a toda una línea de producción y aun la reputación de una empresa en la cual trabajamos.

Un error en el departamento de recursos humanos, que contrata a la persona equivocada, trae trastorno a otras áreas de la misma empresa.

Pero, ¿Qué pasa con aquellos que tenemos responsabilidades espirituales? ¿ Sera que somos perfectos y no cometemos errores?¿nuestros consejos, puntos de vista, actos, decisiones, etc. ¿son siempre perfectos? ¿será que también tendremos una oculta doctrina de infalibilidad de los ministros?.

Difícilmente me encuentro con ministros disculpándose por errores cometidos. Parece que siempre es mas fácil seguir culpando al otro, o al diablo que en definitiva parece nunca terminar defendiéndose de nada….

Hace algunas semanas, escribí una nota titulada “Falsos Profetas” en la cual, en un párrafo escribo literalmente así; Anoche, por una circunstancia en la que alguien me lo menciono, visité el muro de Facebook del “apóstol Max Lopardo” (por ejemplo) y tiene una foto en la cual “ofrece” ungir a aquellos que se coloquen debajo de su “cobertura” luego de otra que tiene en la que indica que esta buscando obreros para su ministerio, como quien busca un empleado administrativo, o un jefe de personal para su empresa, una verdadera locura!! Y en dicha nota YO ME EQUIVOQUE!. Juzgue precipitadamente a alguien a quien No conocía ni siquiera por teléfono y saque conclusiones “porque alguien” tenía una información (equivocada) y yo de manera precipitada e inmadura involucre el nombre de este apóstol manchando su nombre y reputación gratuitamente.

Hoy puedo hacer la aclaración, puedo decir que me llamo por teléfono caballerosamente, no para exigirme una explicación, sino para darme una. Me bastaron solo unos segundos de conversación para darme cuenta que había cometido un error.

Dicho esto, y extendiendo mis más sinceras disculpas al ap. Max Lopardo con quien espero poder entablar una relación de cordialidad de aquí en adelante me pregunto, ¿Cuántos más errores habré cometido sin saber? ¿a cuántas personas puedo haber juzgado antes de tiempo? ¿Cuántos consejos equivocados habré dado?.

Seria fácil caro lector juzgarme ahora a mi, y pensar que seguramente se debe a “falta de oración”, “falta de revelación” o un sinnúmero de razones mas pero permítame sugerirle que por un instante, analice su propia vida, y medite… quien sabe, no soy el único que comete equivocaciones.

Que el Señor tenga misericordia y que nos de sabiduría y humildad, para seguir siéndole útiles a pesar de tener tantas equivocaciones.

Que el Señor te bendiga.

miércoles, 10 de agosto de 2016

LIFESTYLE ARGENTINO. “HAGO LO QUE SE ME CANTA”


Una frase distintiva de los porteños es… “yo hago lo que se me canta”. Tal vez no es algo que puedas escuchar  tan a menudo, pero que se ve en cada acción, conducta, actitud.

La pregunta es: ¿ que queremos decir con “hago lo que se me canta”?, esta es una expresión que indica que hacemos aquello que tenemos ganas, cuando tenemos ganas, sin medir las consecuencias o sin que nos importen las mismas. Es como una especie de filosofía de vida en la cual nos pronunciamos a favor de un libertinaje muchas veces ridículo en la que el otro no importa, a la hora de determinar nuestras acciones. No se trata de querer dañar a alguien o perjudicarlo de alguna manera, en absoluto, es simplemente un desinterés total, completo y absoluto de lo que al otro le pueda ocasionar nuestra acción, como si solo existiéramos nosotros en todo el Cosmos.

Veamos un ejemplo típico: Tengo que ir a llevarle algo a un amigo, el vive en una calle medianamente transitada, no es una avenida ni nada que se le parezca pero tiene un flujo de autos moderado, yo le aviso que voy a ir y que cuando esté llegando lo llamo, así no tengo que estacionar el auto, cosa bastante complicado por estas latitudes. Cuando estoy a un par de cuadras, lo llamo (desde mi celular, mientras estoy conduciendo, cosa que está prohibido pero… bah… no tiene mucha importancia) le digo que estoy a unas cuadras y él me dice  “Ya salgo” ( entiéndase el ya, como el periodo de tiempo indefinido que transcurre desde que se dice “ya” hasta que la serie de televisión que estoy mirando entra en una meseta, o hay un corte publicitario y me permite distanciarme del aparato de TV por algunos minutos) al llegar a su casa, me encuentro con que mi amigo aun no salió, y que justo en la puerta exacta de su casa pero de la mano de enfrente la calzada está reducida por reparaciones que comenzaron el siglo pasado y que aun no se completaron. Veo que unos 50 metros adelante hay un lugar en el que puedo estacionar mi auto, pero eso demandaría un esfuerzo de mi parte, ya que debo estacionar, calcular, maniobrar y luego salir, además complicaría las cosas ya que deberíamos resolver si mi amigo se acerca al auto o yo en un esfuerzo supernatural me bajo del mismo para alcanzarle el tan preciado paquete entonces me detengo. En segunda fila, aunque ya no quede lugar para pasar y si viene otro vehículo tenga que detenerse y esperar a que yo me decida a avanzar. Simplemente no pienso en el otro vehículo, solo acciono lo que es más cómodo para mí y mi amigo. De pronto, en el momento en que mi amigo sale en short, ojotas y buzo (porque en realidad hace frio pero él estaba cómodo mirando una de sus series favoritas) un auto intenta pasar por donde yo estoy parado y claramente no lo consigue ya que estoy exactamente en el lugar indicado para impedirle el paso. Como el conductor ve, que le entrego un paquete a mi amigo, imagina que solo será un segundo por lo que aguarda, impaciente, pero respetuosamente. En ese momento recuerdo que al otro día teníamos que jugar a futbol en la canchita en la que habitualmente lo hacíamos y le pregunto… ¿vas a ir? El me responde que no sabe, y me cuenta que se siente con un poco de gripe y que está tomando algunos antigripales, yo le respondo que también estoy medio caído, pero que no quiero “dejar pagando” al cabezón, que ya tiene la cancha reservada y así la brevísima charla se extiende 30, 50, 90 segundos, NADA! Que son 90 segundos en una vida? NADA, excepto para el auto que nos está esperando para avanzar, quien no aguanta más y toca su bocina como si  oprimiéndola con fuerza, la hiciera sonar a mayor volumen. Lo miro por el espejo y le comento a mi amigo, me voy porque se ve que el tipo esta apurado, rápidamente pongo primera y acelero como para tomar ventaja y darle al otro automovilista, la posibilidad, acelerando, de recuperar un poco del tiempo perdido… Hice lo que se me cantó.

Como este, podríamos citar infinidad de ejemplos. Personas que se adelantan en las filas. Van a las cajas express (hasta 10 unidades) con 15, 20, 25 y si la cajera les dice algo se enojan y la tratan de ortiva… Tipos estacionados frente a las rampas para discapacitados, transeúntes que pareciera no haber descubierto que las líneas blancas pintadas en las esquinas y que van de cordón a cordón, se llaman “cruce peatonal” y es para que justamente “crucen los peatones” y obviamente al no saberlo cruzan por “donde se les canta”. Tocamos donde dice no tocar, sacamos fotos donde dice no tomar fotos, fumamos donde dice no fumar, estacionamos en los garajes, en la puerta de edificios públicos y hacemos realmente todo aquello que se nos ocurre, sin  preguntar o respetar que eso este bien o mal.

Lo interesante de todo esto es que la motivación, no es la maldad, el deseo de dañar, perjudicar, ni siquiera de transgredir. El origen de este “LIFESTYLE” es el egoísmo, la indiferencia, la falta de consideración que padecemos y que nos hace vivir, como si solo existiéramos nosotros. Nos consideramos solidarios, buenos, macanudos, pero deberíamos revisar si en realidad el resto de los mortales, también nos consideran de esa forma.

La verdad es que no se si con esta nota estaré ofendiendo a alguien pero en realidad… “YO HAGO LO QUE SE ME CANTA”

lunes, 1 de agosto de 2016

AUTOCONMISERACIÓN


Cuando hablamos de pecados, u obras de la carne, muchas veces no tenemos en claro de que manera se clasifican.
Cuando hablamos de autoconmiseración, no se nos ocurre pensar que su clasificación estaría dentro de la jerarquía Pecado. Pero lo está, porque es una fuerza destructiva que nos aleja por completo del plan del Eterno para nuestras vidas

La autoconmiseración está latente en el corazón del hombre como la excusa necesaria para no asumir responsabilidades.

Quien se autoconmisera siente que es víctima de todo aquello que le sucede sin que ningún grado de responsabilidad deba ser aceptado, para luego saltar a un estado de culpabilidad de forma directa.

Adam esquiva cualquier responsabilidad y se asume como víctima de su esposa.

Gén 3:9 - 12
Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Pedro fue utilizado para tentar al señor de tener autoconmiseración.
Mat 16:22-23  Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

¿Cuántas veces, servir al Señor, cumplir su propósito implica un esfuerzo, un precio? y el enemigo utiliza la misma estrategia y nos susurra al oído “ten compasión de ti”…

Como Jeremías solo podemos der lo negativo y lamentarnos…

Lam 3:1-18  Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo. Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz; Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día. Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos; Edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo. Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo. Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas; Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi oración; Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos. Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos; Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado. Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta. Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba. Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días; Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos. Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de ceniza; Y mi alma se alejó de la paz, me olvidé del bien, Y dije: Perecieron mis fuerzas, y mi esperanza en Jehová.

La autoconmiseración Es un rasgos de personalidad  frecuentes en ciertos padecimientos emocionales, se caracteriza por una actitud pesimista y un sentimiento constante de infortunio, una fuerte concentración en sí mismo y en todo lo que sucede a su alrededor siendo siempre el protagonista de la tragedia más grave sin considerar las que le rodean. Pareciera la descripción de un sentimiento que surgiera del egoísmo pero en realidad su raíz es el miedo. Quien se auto conmisera, quien siente pena por sí mismo es incapaz de considerarse merecedor de algo bueno, lo cual por un lado nos habla de carencias internas, de necesidades no satisfechas en la infancia,  pero también de un miedo a que las cosas “buenas” le sucedan. Quien se auto conmisera tiene una visión vertical, está sumergido en su propia idea conflictiva de la vida y en ocasiones padece de una miopía que le impide ver horizontalmente lo que sucede tanto en  su vida como en su familia, por lo cual resultan sentirse sorprendidos cuando alguien a su alrededor sufre o tiene conflictos. En la medida en que la persona resuelve su padecimiento emocional va rescatando recursos internos que le permiten ver a su alrededor y dejar de estar tan centrado en sí mismo, esto le permite relacionarse consigo mismo y con los demás de forma más saludable.

El cambio de Jeremías viene de reencontrarse con el Señor y de tener una mirada real, más objetiva y amplia de las cosas

Lam 3:21-26,39-40  Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová;
 

La verdad es que sentimos pena de nosotros por nuestros padecimientos, pero no sentimos pena por nuestros errores…

Mientras que la tristeza de la autoconmiseración nos mata, la tristeza por haber pecado nos da vida!

2Co 7:10 
Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

Cada vez que centramos la mirada en nosotros, en lo pobrecito que somos, en lo que podemos llegar a sufrir, nos vemos a nosotros mismos impotentes, incapaces, se nos llena el mundo de IMPOSIBLES… como cuando los espías volvieron de recorrer la tierra prometida llenos de la negatividad que el temor les produjo

 Num 13: 31-33 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

Cuando nuestra confianza esta en Dios no vemos la realidad material o física, sino la realidad espiritual. Pero cuando sentimos pena de nosotros mismos vemos una realidad que nos asusta, nos paraliza y proviene de una naturaleza caída.

No podemos vernos a nosotros mismo como langostas ya que somos hechos a la imagen y semejanza de nuestro Señor. No podemos vernos a nosotros como los derrotados, porque sabemos que nuestro Dios es vencedor en batallas. No podemos temer lo que va a suceder en la guerra, porque la guerra es de el Señor!

Cuando nos enfrentamos a los problemas que son grandes, entendemos que el Señor está con nosotros! Y El es el verdadero Gigante!

Jer 20:11 
Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.

Hoy, necesitamos dejar de decir pobrecito yo. Soy un desastre. Todo lo malo me pasa a mi. Nada bueno me sucede!
Esto es una óptica egocéntrica, mentirosa, irreal, carnal de una realidad eterna y gloriosa de aquellos que somos hijos de Dios!

DECILE BASTA A TU LASTIMA PROPIA.
No sigas escuchando la voz del diablo! Jesús le dijo a Pedro APARTATE DE MI SATANAS! Y del mismo modo tu tienes que reprender esos pensamientos, esas voces que te dicen pobre de ti!

  

CAMBIA TUS PENSAMIENTOS.

Alinealos con Dios, como si cambiaras la estación de radio. Tus pensamientos en Dios te llenan de paz!
Isa 26:3 
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.



PONTE EN MARCHA! La autoconmiseración te detiene, te paraliza, te inmoviliza… Elías se aparto deseando morirse y el Señor envió un ángel con comida que le dijo como y bebe porque un largo camino te queda por recorrer.
No has llegado a la meta, no has cumplido tu propósito, ponte en marcha ahora mismo.



NO TENGAS MIEDO DE DISFRUTAR DE LAS COSAS EN SU JUSTA MEDIDA.
No se trata de pasar de un extremo al otro y volvernos hedonistas que solo quieren disfrutar, pero debemos buscar el equilibrio.
Busca actividades placenteras, arréglate, Salí, no te encierres en tu oscura vida nuevamente, abrí las ventanas de tu casa y de tu vida, deja que el sol del Señor brille en tu vida!
Levántate y resplandece porque ha venido tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!



RODÉATE DE PERSONAS QUE TE DIGAN LA VERDAD, POSITIVAMENTE. No te sirve estar al lado de personas que alimentan tu pena por vos mismo, esos que generan una competencia de “quien sufre más”.
Rodéate de personas que tengan la capacidad de desafiarte a ser mejor, a conquistar, aunque te molesten con sus observaciones, no van a permitir que te rindas…



POR ÚLTIMO, RECUERDA SIEMPRE
Todo en tu vida es para bien…
aun aquello que está mal…

Rom 8:28 
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.