Antes de comenzar, es importante
destacar que no solamente creo, sino que ejerzo el oficio profético.
Soy un convencido que el abuso y la deformación
malintencionada de una verdad, no la convierte en una mentira, por lo tanto es
necesario restaurar las verdades del Padre en este tiempo para que se
manifieste y se diferencie lo real de lo que solo es una imitación.
Desde tiempos antiguos lo profético
combatió pero caminando en una delgada línea divisoria con la hechicería, de ahí que la palabra que antiguamente correspondía
al profeta, hoy se la asocia con alguien más cercano a la hechicería.
1Sa: 9:9 (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a
consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se
llama profeta, entonces se le llamaba vidente.)
Ya en la era cristiana y dentro de un
funcionamiento apostólico, observamos algunas circunstancias “extrañas” que se
pueden explicar solo a la luz de esta delgada línea divisoria.
Hch 16:16 - 18 Aconteció que mientras íbamos a la oración,
nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual
daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros,
daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os
anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas
desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre
de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
¿Cuál era el problema con esta mujer?,
¿No estaba acaso diciendo la verdad?, ¿No estaba impulsando en alguna medida la
predicación y el ministerio de Pablo y el resto?
El problema estaba en la frase “La
cual daba gran ganancia a sus amos” ya que EL
VERDADERO PROBLEMA NO ES LO QUE SE DICE, SINO PARA QUIEN SE TRABAJA.
Por eso que hablar de falso profeta,
brujo, adivino, hechicero puede llevar connotaciones idénticas, con solo mínimas
diferencias semánticas. El enfoque debe estar en: ¿“Que produce tal persona”?,
¿”A quien le genera ganancia”?....
Todo profeta genuino, NO SOLO HABLARA
COSAS CORRECTAS, sino que CONSTRUIRA A PARTIR DE ELLAS! Esto no significa que
el profeta va a endulzarte los oídos con cosas bonitas, sino que lo que te
diga, tendrá como objetivo acercarte al Padre y a Su propósito en tu vida.
Mientras que el Falso profeta te distraerá del verdadero mensaje con contenidos
superficiales o mentirosos.
Hch 13:6 - 8
Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso
profeta, judío, llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo,
varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de
Dios. Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre),
procurando apartar de la fe al procónsul.
Cuando el Señor en el libro de Apocalipsis, envía las cartas
a las iglesias observa esta situación en una de ellas, mas específicamente en
Tiatira, al punto de denunciar y exponer este espíritu como una realidad
destructiva para el propio cuerpo ministerial de la iglesia. Ya no es un
elemento de seducción para el pueblo sino que ahora lo es para el liderazgo del
mismo.
Apo 2:18 - 23 Y escribe al ángel de la iglesia en Tiatira:
El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al
bronce bruñido, dice esto: Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu
paciencia, y que tus obras postreras son más que las primeras.
Pero tengo unas pocas cosas contra ti:
que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a
mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos. Y le he dado
tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.
He aquí, yo la arrojo en cama, y en
gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las
obras de ella. Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que
yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según
vuestras obras.
Lo interesantes es que describe a Jezabel
como alguien que se “autodenomina” Profetiza. Y acá tenemos un elemento
bastante importante y de peso, como para tener en cuenta.
¿Quién determina tu oficio
ministerial?, NO SON LA EVIDENCIAS SOLAMENTE! Sino que debe haber una indicación
dada al cuerpo ministerial, no puedo autodenominarme pastor, maestro,
evangelista, profeta, apóstol, misionero o lo que fuese. No es el Espíritu hablándome
a mí para que yo sea. Es el Cuerpo, reconociendo ese funcionamiento
ministerial, por medio de la revelación del Espíritu y yo puesto al servicio de
ese cuerpo, porque de otra manera estaría a mi propio servicio, y eso es lo que
muchas veces sucede lamentablemente.
Por eso es que en muchas oportunidades
el Señor nos advierte y Su palabra nos revela el peligro de las personas “autoproclamadas”
que aunque tengan un don funcionando (Hech 16:16 dice que tenía un espíritu de adivinación
y esto no es ni mas ni menos que un “don funcionando”) no están sirviendo al
cuerpo del Ungido, sino que se sirven a sí mismos (Su fama, popularidad, poder,
economía, exitismo, etc.)
Muchas personas hoy se encuentran
confundidas y otras alejadas, por culpa de estos “falsos profetas” que no ven
la iglesia como un cuerpo, sino que mirando su micro ambiente, su realidad
personal, generan divisiones, enojos, contiendas y hasta utilizan oraciones en
contra de hermanos u otros ministros o congregaciones, con excusas que nadie
puede creer realmente.
Una de las características más
marcadas de estos “hechiceros/as modernos/as, es la manipulación. El discurso “mesiánico”
que dice que “solo conmigo estarás bendecido”, “solo acá esta la verdad”, como
si todos los demás estuvieran equivocados, o como si todas las personas no
tuvieran ninguna capacidad de reconocer la mentira.
Hoy, muchas personas no se congregan
por amor, sino por temor. Muchos hermanos no son miembros de una congregación sino
rehenes de uno de estos falsos profetas y lo peor es que por causa de una gran
capacidad de seducción, en muchos casos se produce una especie de “Síndrome de
Estocolmo” en el cual sus “Secuestradores” son también sus “Ídolos”.
Aun cuando parece irreal, es común ver
que en reuniones “Cristianas” se utilizan técnicas de hipnosis, control mental,
mensajes subliminales, y momentos de “adoracion” con dudosa inspiración
espiritual, vemos lideres con características de intimidación, dominación, usurpación
(Tomando un lugar que no le corresponde) Controlando la vida de sus liderados prohibiéndoles
hacer cosas o incluso visitar otros lugares. Todo eso, utilizando el nombre del
Señor como excusa.
Nuestra tarea es estar atentos y
denunciar esta realidad, Las personas han sido compradas por la sangre de
nuestro Señor y no le pertenecen a ninguna congregación, ministerio o ministro.
Es bueno que permanezcas en el lugar donde Dios te ha puesto y allí te
desarrolles y crezcas, no es recomendable cambiar de congregación sin motivo,
pero NO ES VERDAD que si no te sentís a gusto en tu congregación y vas a otra
la ira de Dios va a caer sobre tu vida, el juicio de Dios te va a alcanzar y
vas a estar en maldición… NO CREAS ESAS COSAS. SI ESO ES LO QUE TE DICEN
ENTONCES TE ESTAN MANIPULANDO,
Hch 20:28-30 Por
tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha
puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su
propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de
vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se
levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los
discípulos.
Por último, no son las señales y los talentos los que
certifican la autenticidad de una persona, lugar, ministerio. Como ya hemos
visto, y podríamos seguir recorriendo muchos más ejemplos, el funcionamiento
nada tiene que ver con la aprobación. Una prédica motivadora, un don profético
evidente, la manifestación de lo sobrenatural, no es nada si no se ve
respaldado por el fruto. De nada te sirve recibir un milagro, si ese milagro no
hace que tu vida esté más cerca del Señor.
Nunca te olvides que los dones se pueden falsificar, pero el
fruto y la presencia del Eterno no.
Mat 7:15 - 23 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a
vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus
frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los
abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos
malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos
buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así
que, por sus frutos los conoceréis.
No todo el que me dice: Señor, Señor,
entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que
está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no
profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu
nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad.

Alberto Dios te bendice!!
ResponderEliminarMuy buenas las publicaciones.
ResponderEliminarExcelente Alberto!
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