viernes, 23 de abril de 2021

El Covid 19, La muerte de los pastores, y el cierre de las iglesias. ¿Juicio de Dios, Irresponsabilidad de los hombres o avance de las tinieblas?

 

El avance de casos alrededor del mundo me hace reflexionar acerca de lo que está aconteciendo y, sin duda alguna, este escrito generará polémica. El rechazo de parte de algunos, la felicitación de parte de otros, pero lo único que realmente busco es intentar expresar mi sentir y mi entender espiritual al respecto.

Antes de entrar en tema plenamente debo decir que algunos de los pastores que hoy no están con nosotros, tenían o tuvieron en algún momento una relación personal conmigo y aunque reconozco que la muerte siempre trae para los que quedamos una sensación de tristeza y dolor, lo cierto es que ellos cruzaron la meta, alcanzaron el premio y se encuentran en el destino final escogido por todos los que un día le dijimos si a nuestro Señor Jesucristo. Como se suele decir, se nos adelantaron.

La verdad es que las personas han muerto desde el principio de la humanidad, desde aquel acto de desobediencia en el cual el hombre escogió el conocimiento antes que la vida, y desafió la orden explicita del Padre, la muerte entro en el mundo, y con ella: la enfermedad, el dolor y todo lo que rodea al sufrimiento del hombre. Nadie está exento de sufrir o padecer, nadie tiene garantizada una vida sin enfermedades y mucho menos sin muerte.

La expectativa de vida de los hombres ha ido cambiando, desde Matusalén como el más longevo con 969 años hasta la edad media donde en Gran Bretaña la expectativa de vida era de 31 años.

Sin retroceder tanto, en 1850 el promedio de vida era de entre 42 años y mucho más acá, en 1997, en Argentina la expectativa de vida se situaba en los 69 años, más de 10 años de diferencia con lo que tenemos hoy aun en medio de una pandemia. Por supuesto que todo esto fluctúa, según la zona, el sexo, la condición social y el estilo de vida.

Por otro lado, el índice de Mortalidad (cantidad de muertes cada 1000 habitantes) de los años 2018, 2019 y 2020, año en que se esparció la pandemia fue de 7,7puntos. Bastante más bajo que los 9 que había en el año 2000. (dato de www.idexmundi.com)

¿Adónde quiero llegar? ¿Intento establecer un principio de descuido e indiferencia? De ninguna manera, el 70% de los muertos por Covid son mayores de 70 años y de esos el 50% mayores de 80, personas que biológicamente tenían más probabilidades de morir que alguien más joven y aunque lamentamos profundamente la su pérdida, ¿Estamos en condiciones de afirmar que si no existiera el Covid ellos seguirían con vida? ¿Realmente consideramos que el motivo por el cual alguien muere cambia el propósito y la voluntad de Dios? El Señor preguntaba retóricamente el su extraordinario sermón en Mat 6:27 ¿Creen ustedes que por preocuparse vivirán un día más? (TLA)

Creo en la responsabilidad, pero definitivamente estoy en contra de como, un gran sector de la iglesia está manejando la situación.

Templos cerrados para prevenir el avance de la enfermedad. ¿de verdad existen hombres de fe que pueden aseverar esto? ¿Cuándo la iglesia dejo de ser un lugar de salud para convertirse en un lugar de enfermedad? ¿En qué momento de la historia los “llamados” evaluamos el “riesgo de vida” para ver si continuábamos adelante con la tarea encomendada?

Hambres, pestes, desastres naturales, amenazas, prisión. Nada es razón suficiente para que dejemos de brindar el servicio esencial y vital (como alguien acertadamente lo calificó) y si bien es cierto que la tecnología nos ha ayudado, no podemos ser indiferentes y egoístas con aquel que está solo, con el anciano que no maneja las redes sociales, con el que simplemente necesita de una oración o un toque. Porque también eso está medido, en nombre del distanciamiento social. Algo parecido a lo que sucedía con los leprosos en los tiempos de Jesús quien, por cierto, rompía los protocolos de salud al poner su mano sobre ellos para que sanaran. ¿Que estamos haciendo?

No tengo dudas que esto NO es un juicio de Dios, pero me preocupa que la actitud de la iglesia al respecto lo motive. Me preocupa que una iglesia indiferente, temerosa, incrédula y llena de excusas y “respuestas inteligentes”, sea quien motive ese juicio del que algunos hablan.

 (1Pe 4:17 Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?)

Tampoco creo que la enfermedad en si represente un avance de las tinieblas. Mas bien creo que las tinieblas ocupan el lugar que la luz le permite. No es la enfermedad lo que trae oscuridad, es simplemente la ausencia de luz. Me alegra llenar las redes sociales, pero ¿Es solo eso lo que debemos hacer? ¿debemos conformarnos con que nos permitan ser pastores virtuales nuevamente?

Personalmente, creo que este es el momento en el que la iglesia más que nunca debe decir ¡presente! Lo hemos hecho desde lo social, pero no es solo esa nuestra misión. El Señor nos envió a hacer discípulos, a predicar el EVANGELIO. ¿Cuál es la buena noticia que estamos dando? ¿En que nos diferenciamos del resto de las personas? ¿Dónde está nuestra fe?

Salgamos a las plazas, llenemos los parques, inundemos las calles. No nos olvidemos que la plaga más importante que hemos sido llamados a combatir, existe desde siempre, se llama pecado, y los únicos que conocen el tratamiento efectivo somos nosotros, y que de no hacerlo, la consecuencia es la muerte. Pero la muerte eterna.

Luc 18:7, 8 ¿Creen ustedes que Dios no defenderá a las personas que él eligió, y que día y noche le piden ayuda? ¿Creen que tardará él en responderles? ¡Claro que no, sino que les responderá de inmediato! Pero cuando yo, el Hijo del hombre, regrese a este mundo, ¿acaso encontraré gente que confíe en Dios?» (TLA)

2 comentarios:

  1. Siempre recordamos que la Carta de PEdro fue escrita a todos aquellos en la dispersión, las ovejas pérdidas de la casa de ISrael, y ahora con las buenas nuevas se estaba llevando el mensaje a todos esos lugares, poreuq een su mayoría eran judíos que habian perdido su patria, por distintos motivos y eso lo encontramos en la lectura del AT. Pero en fin, el texto en otra traduccion dice ;1 Pedro 4:14–18 (NTV)
    14Así que alégrense cuando los insulten por ser cristianos, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre ustedes.
    15Sin embargo, si sufren, que no sea por matar, robar, causar problemas o entrometerse en asuntos ajenos.
    16En cambio, no es nada vergonzoso sufrir por ser cristianos. ¡Alaben a Dios por el privilegio de que los llamen por el nombre de Cristo!
    17Pues ha llegado el tiempo del juicio, y debe comenzar por la casa de Dios; y si el juicio comienza con nosotros, ¿qué terrible destino les espera a los que nunca obedecieron la Buena Noticia de Dios?
    18Además, «Si el justo a duras penas se salva, ¿qué será de los pecadores que viven sin Dios?».

    ResponderEliminar
  2. La iglesia perdió de vista su misión en su ego...
    Su esencia se diluye entre una fachada poderosa y la cobardía que nunca venció...
    Y el "amor por el prójimo" hoy es solo una frase que anhela volver a experimentar...

    Qué El Señor avive Su obra en medio de éstos tiempos!

    "...porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio."
    2 Timoteo 1:7

    ResponderEliminar