lunes, 1 de agosto de 2016

AUTOCONMISERACIÓN


Cuando hablamos de pecados, u obras de la carne, muchas veces no tenemos en claro de que manera se clasifican.
Cuando hablamos de autoconmiseración, no se nos ocurre pensar que su clasificación estaría dentro de la jerarquía Pecado. Pero lo está, porque es una fuerza destructiva que nos aleja por completo del plan del Eterno para nuestras vidas

La autoconmiseración está latente en el corazón del hombre como la excusa necesaria para no asumir responsabilidades.

Quien se autoconmisera siente que es víctima de todo aquello que le sucede sin que ningún grado de responsabilidad deba ser aceptado, para luego saltar a un estado de culpabilidad de forma directa.

Adam esquiva cualquier responsabilidad y se asume como víctima de su esposa.

Gén 3:9 - 12
Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

Pedro fue utilizado para tentar al señor de tener autoconmiseración.
Mat 16:22-23  Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

¿Cuántas veces, servir al Señor, cumplir su propósito implica un esfuerzo, un precio? y el enemigo utiliza la misma estrategia y nos susurra al oído “ten compasión de ti”…

Como Jeremías solo podemos der lo negativo y lamentarnos…

Lam 3:1-18  Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo el látigo de su enojo. Me guió y me llevó en tinieblas, y no en luz; Ciertamente contra mí volvió y revolvió su mano todo el día. Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos; Edificó baluartes contra mí, y me rodeó de amargura y de trabajo. Me dejó en oscuridad, como los ya muertos de mucho tiempo. Me cercó por todos lados, y no puedo salir; ha hecho más pesadas mis cadenas; Aun cuando clamé y di voces, cerró los oídos a mi oración; Cercó mis caminos con piedra labrada, torció mis senderos. Fue para mí como oso que acecha, como león en escondrijos; Torció mis caminos, y me despedazó; me dejó desolado. Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta. Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba. Fui escarnio a todo mi pueblo, burla de ellos todos los días; Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos. Mis dientes quebró con cascajo, me cubrió de ceniza; Y mi alma se alejó de la paz, me olvidé del bien, Y dije: Perecieron mis fuerzas, y mi esperanza en Jehová.

La autoconmiseración Es un rasgos de personalidad  frecuentes en ciertos padecimientos emocionales, se caracteriza por una actitud pesimista y un sentimiento constante de infortunio, una fuerte concentración en sí mismo y en todo lo que sucede a su alrededor siendo siempre el protagonista de la tragedia más grave sin considerar las que le rodean. Pareciera la descripción de un sentimiento que surgiera del egoísmo pero en realidad su raíz es el miedo. Quien se auto conmisera, quien siente pena por sí mismo es incapaz de considerarse merecedor de algo bueno, lo cual por un lado nos habla de carencias internas, de necesidades no satisfechas en la infancia,  pero también de un miedo a que las cosas “buenas” le sucedan. Quien se auto conmisera tiene una visión vertical, está sumergido en su propia idea conflictiva de la vida y en ocasiones padece de una miopía que le impide ver horizontalmente lo que sucede tanto en  su vida como en su familia, por lo cual resultan sentirse sorprendidos cuando alguien a su alrededor sufre o tiene conflictos. En la medida en que la persona resuelve su padecimiento emocional va rescatando recursos internos que le permiten ver a su alrededor y dejar de estar tan centrado en sí mismo, esto le permite relacionarse consigo mismo y con los demás de forma más saludable.

El cambio de Jeremías viene de reencontrarse con el Señor y de tener una mirada real, más objetiva y amplia de las cosas

Lam 3:21-26,39-40  Esto recapacitaré en mi corazón, por lo tanto esperaré. Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová. ¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado. Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová;
 

La verdad es que sentimos pena de nosotros por nuestros padecimientos, pero no sentimos pena por nuestros errores…

Mientras que la tristeza de la autoconmiseración nos mata, la tristeza por haber pecado nos da vida!

2Co 7:10 
Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

Cada vez que centramos la mirada en nosotros, en lo pobrecito que somos, en lo que podemos llegar a sufrir, nos vemos a nosotros mismos impotentes, incapaces, se nos llena el mundo de IMPOSIBLES… como cuando los espías volvieron de recorrer la tierra prometida llenos de la negatividad que el temor les produjo

 Num 13: 31-33 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

Cuando nuestra confianza esta en Dios no vemos la realidad material o física, sino la realidad espiritual. Pero cuando sentimos pena de nosotros mismos vemos una realidad que nos asusta, nos paraliza y proviene de una naturaleza caída.

No podemos vernos a nosotros mismo como langostas ya que somos hechos a la imagen y semejanza de nuestro Señor. No podemos vernos a nosotros como los derrotados, porque sabemos que nuestro Dios es vencedor en batallas. No podemos temer lo que va a suceder en la guerra, porque la guerra es de el Señor!

Cuando nos enfrentamos a los problemas que son grandes, entendemos que el Señor está con nosotros! Y El es el verdadero Gigante!

Jer 20:11 
Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.

Hoy, necesitamos dejar de decir pobrecito yo. Soy un desastre. Todo lo malo me pasa a mi. Nada bueno me sucede!
Esto es una óptica egocéntrica, mentirosa, irreal, carnal de una realidad eterna y gloriosa de aquellos que somos hijos de Dios!

DECILE BASTA A TU LASTIMA PROPIA.
No sigas escuchando la voz del diablo! Jesús le dijo a Pedro APARTATE DE MI SATANAS! Y del mismo modo tu tienes que reprender esos pensamientos, esas voces que te dicen pobre de ti!

  

CAMBIA TUS PENSAMIENTOS.

Alinealos con Dios, como si cambiaras la estación de radio. Tus pensamientos en Dios te llenan de paz!
Isa 26:3 
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.



PONTE EN MARCHA! La autoconmiseración te detiene, te paraliza, te inmoviliza… Elías se aparto deseando morirse y el Señor envió un ángel con comida que le dijo como y bebe porque un largo camino te queda por recorrer.
No has llegado a la meta, no has cumplido tu propósito, ponte en marcha ahora mismo.



NO TENGAS MIEDO DE DISFRUTAR DE LAS COSAS EN SU JUSTA MEDIDA.
No se trata de pasar de un extremo al otro y volvernos hedonistas que solo quieren disfrutar, pero debemos buscar el equilibrio.
Busca actividades placenteras, arréglate, Salí, no te encierres en tu oscura vida nuevamente, abrí las ventanas de tu casa y de tu vida, deja que el sol del Señor brille en tu vida!
Levántate y resplandece porque ha venido tu luz y la gloria del Señor brilla sobre ti!



RODÉATE DE PERSONAS QUE TE DIGAN LA VERDAD, POSITIVAMENTE. No te sirve estar al lado de personas que alimentan tu pena por vos mismo, esos que generan una competencia de “quien sufre más”.
Rodéate de personas que tengan la capacidad de desafiarte a ser mejor, a conquistar, aunque te molesten con sus observaciones, no van a permitir que te rindas…



POR ÚLTIMO, RECUERDA SIEMPRE
Todo en tu vida es para bien…
aun aquello que está mal…

Rom 8:28 
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

 

4 comentarios:

  1. Muuy buena Palabra!!! nos dejó pensando y mucho! Gracias pastor Alberto!! =)

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  2. Muchas gracias por el comentario y por visitar mi blog. Les envió un fuerte abrazo!

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  3. Excelente! lo tengo que compartir. Que bendicion cada palabra. =D

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