miércoles, 3 de julio de 2019

LA SOCIEDAD SEGÚN THE WALKING DEAD


Un virus afecta a gran parte de la sociedad. No sabemos a ciencia cierta si será la parte mayoritaria, aunque a simple vista parecería que sí. Claro, un análisis mas exhaustivo nos hace observar que mientras los infectados intentan tomar el protagonismo en las calles, los otros, los “sanos” solo se esconden todo el tiempo que les sea posible para “preservar su integridad”.
Interesante que un “principio de supervivencia personal” o en el mejor de los casos familiar se vuelve más importante que la lucha por detener el avance del virus. Mientras tanto, los infectados no buscan sino convertir a los que están sanos en uno de ellos, una especie de hambre voraz, que no es tal, sino el impulso de atacar a quien aun no ha sido contaminado, lastimarlo y como resultado final convertirlo en un “Muerto Caminante” es la única acción de estos seres.
Pero los vivos no pueden estar cómodos mucho tiempo, ni escondidos por la eternidad, ellos comienzan a necesitar alimento, un lugar tranquilo o seguro donde estar, porque de a poco los infectados avanzan y aunque no son inteligentes tienen una característica que los vuelve peligrosos… Nunca se cansan. Por eso es que los sanos comienzan a salir, se encuentran con otros sanos, se van agrupando y en un principio tratan de sobrevivir del ataque de los infectados.
A medida que los sanos se van organizando en diferentes comunidades, las necesidades y expectativas van creciendo, algunos ya se erigen como líderes y curiosamente lejos de acordar con otras comunidades, comienzan a desconfiar primero, competir después y luchar hasta volverse enemigos al final.
Pronto, no son los “Muertos Caminantes” el principal problema, de hecho ahora hasta incluso son usados a favor de uno u otro grupo como defensa o ataque, ahora el enemigo son los vivos. Los mismos que enfrentaron y enfrentan el mismo virus, los mismos que en teoría quieren lo mejor, esos que tienen como diferencia la forma, el núcleo de pertenencia, todo se convierte en una batalla de Vivos contra Vivos por un poco de poder, de confort, de prestigio, de bienestar.
Lo cierto es que esta batalla cuesta muchas vidas, algunos incluso se terminan infectando, otros muriendo, otros aun sin estar infectados se llenan tanto de odio que uno no sabe si es mejor que este vivos o se infecten. Los vivos deberán aprender a convivir con otros vivos que no son iguales, que no piensan igual, que no tienen la misma forma, pero para eso será necesario dejar de lado rencores, resentimientos, los personalismos y ambiciones personales y anteponer el bien común al personal. Sera que aprenderán algún día?... y la pregunta es… ¿será que nosotros aprenderemos?

1 comentario:

  1. Extraordinario analisis de la situación que lastima no tener la sangre ni el sentir de Patria esa Patria que quema en el pecho esa patria que necesita Argentinos

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