lunes, 21 de octubre de 2019

LA OTRA ARGENTINA


Mientras por un lado una buena parte de los medios de comunicación se esfuerzan en presentar una Argentina violenta, con agresiones políticas entre los que tienen fobia a la continuidad de un modelo económico fallido y los que están aterrorizados con el regreso de los que consideran ser los verdaderos responsables de la debacle económica y moral del país, vandalismo injustificado a edificios públicos y privados, insultos de toda clase a quienes piensan diferente en cualquier orden. Mientras se muestra una Argentina saturada de excesos y se les pone nombres que terminen en ismo para marcar aun mas esos excesos.

Mientras vemos jóvenes desencantados y desencantadas de la vida, sin identidad, luchando por lo que consideran sus derechos, como el aborto, cuando una inmensa mayoría nunca experimento lo que significa ser madre o padre. Mientras algunos observamos absortos, esta realidad y muchas otras que tienen que ver con un estado de angustia, enojo, impotencia que se destila en el día a día en la calle, en el tránsito, en la falta de cortesía, en la ausencia de alegría y esperanza.

Oculto, y sin que los medios amarillistas lo muestren hay otra Argentina. Está la de los argentinos que cada día se levantan a hacer patria ahí, donde les toca estar. Están los docentes, a los que tampoco les alcanza, pero privilegian la educación de los otros antes que la economía propia. Los jóvenes que trabajan medio día para estudiar el otro medio, porque saben lo que quieren y creen en un futuro. Están los que luego de haber sido vandalizados, salen a pintar las fachadas de sus casas, de sus templos, sin acumular odio ni sed de venganza. Están los jóvenes que frente a un error, y un embarazo no planeado deciden hacerle frente y decirle si a la vida, porque entienden que ese bebe que viene en camino no es el responsable.

Sin que nadie lo diga ni lo muestre, están los que cada día tratan de sonreír, ayudar, decir “buenos días”, “gracias” o pedir disculpas cuando sin querer pisan a alguien. Están los que permiten el paso al peatón, los que le saben decir que no a sus hijos, los que gentilmente ayudan al anciano al que se le dificulta cruzar la avenida.

Sin que nadie lo sepa, están aquellos que construyen y contagian esperanza, los que no imponen su fe sino que la exponen, y cuando otros la notan hasta también se animan a creer.

Están los “locos” que se animan a dar un abrazo a un desconocido, y que a pesar de todo siguen creyendo en esta otra Argentina.

La que no te muestran, la que esta oculta, esa por la que vale la pena seguir luchando.

No se lo que va a pasar en las próximas elecciones, pero de algo estoy seguro, esa Argentina oculta seguirá creciendo, seguirá viva y con la ayuda de Dios, un día será esa Argentina la que los medios se vean obligados a mostrar, porque también ahí, en esos medios, habrá personas que compartan la misma fe y esperanza que hoy tenemos los que estamos “en las sombras”.

Hoy, es verdad hay dos Argentinas, que se algunos quieren visibilizar y la que otros queremos construir… ¿y vos? ¿A que Argentina perteneces?

Que Dios te bendiga.



4 comentarios:

  1. Asi es, los que hoy estamos en las sombras somos los que seguimos luchando honestamente con fé y esperanza que algun día, con la ahuda de Dios nuestra querida Patria sea prospera, un lugar donde nuestros hijos y nietos sean felices y vivan en paz!

    ResponderEliminar
  2. Hermosa u esperanzadora reflexión!!!! Muchas gracias!!!

    ResponderEliminar
  3. Humilde reflexión, será por inmadurez, por que no sea el tiempo de Dios, falta de conocimiento o entendimiento, comodidad, falta de amor..., Por lo que sea, no nos movemos en unidad, me consuela al menos yo hacer mi parte que Dios quiere y me preocupa mi oido no este sencible y mi valor no alcance cuando logré escuchar. Lo que si tengo claro no puedo votar a alguien que me dice en la cara que va impulsar en la sociedad leyes y políticas Anti Dios.

    ResponderEliminar
  4. asi es Alfredo si nos decidieramos los argentinos a ser hoijos de Dios de verdad ganaria la vida ganaria Dios Y GANARIA LA PATRIA pero si es necesario que la argentina para salir de la miseria toque fonde que lo toque por en Dios confiamos

    ResponderEliminar